¿Cómo prepararse para una vida más larga?

¿Cómo prepararse para una vida más larga?

Prepararse para una vida más larga implica tomar medidas para garantizar que no solo vivas más años, sino que esos años sean saludables, satisfactorios y significativos. No se trata de vivir hasta los 100 años aburrido y cansado de la vida, sino prepararse para disfrutar de hasta el último de nuestros días.

Índice

Vivir más tiempo… y con significado

El sueño de vivir más tiempo no tiene sentido si los últimos años de nuestra vida solo nos dedicamos a estar encerrados en casa viendo pasar los días. Poder llegar a ser centenarios y alargar nuestra vida solo tiene razón de ser si llegamos a esta edad en un buen estado físico y mental, con sueños y propósitos, con actividades estimulantes y divertidas, disfrutando de cada día. Para conseguirlo, es importante que replanteemos nuestra vida desde los 50 años y nos vayamos preparando para tener una vida larga, feliz y significativa.

Puede que hayamos descifrado el código sobre cómo vivir más tiempo, pero todavía no hemos abordado la cuestión crítica de cómo gestionar 35 años de tiempo “extra”.

Consejos para prepararse para una vida más larga y activa

1- Piensa en jubilarte más tarde

A los 65 años, los trabajadores están repletos de conocimientos y suelen alcanzar el máximo rendimiento en sus carreras. Pero es la edad de jubilación en muchos países y la mayoría de las personas ya están cansadas de trabajar 8 horas, por lo que deciden que ha llegado el momento de jubilarse. El problema es que hay muchos estudios que vinculan la jubilación con tasas sustancialmente más altas de depresión y enfermedades físicas, por lo que seguir trabajando y teniendo un propósito laboral puede ayudar a evitar la depresión, la sensación de inutilidad que tiene mucha gente al jubilarse y el desarrollo de ciertas enfermedades.

Por eso, seguir activos durante unos cuantos años más puede ayudarnos no solo a cuidar nuestra salud física y mental, sino también a sentirnos útiles y no ver la jubilación como la muerte en vida.

Pero tampoco queremos decir que sigas trabajando hasta los 90 años de 9 a 17 de la tarde, sino que busques algunas de las opciones que hay actualmente, como la jubilación activa. Esta figura implica compatibilizar la prestación contributiva de jubilación con cualquier trabajo por cuenta propia o ajena, sin límite de jornada, siempre y cuando el acceso a la pensión haya tenido lugar una vez cumplida la edad ordinaria de jubilación, es decir, no pueden acceder a la jubilación activa aquellos que se hayan jubilado de forma anticipada. Solo se cotizará a la Seguridad Social, pero a través de una cotización reducida (únicamente por incapacidad temporal y por contingencias profesionales), más un 8% en concepto de solidaridad, que para los trabajadores por cuenta ajena se distribuirá 6% el empresario y 2% el trabajador.

Otras opciones son la jubilación parcial, que se puede realizar desde los 60 años trabajando a la vez con un contrato de trabajo a tiempo parcial y vinculada o no con un contrato de relevo celebrado con un trabajador en situación de desempleo o que tenga concertado con la empresa un contrato de duración determinada. La reducción de jornada puede estar comprendida entre el 25 y el 85%, dependiendo de la modalidad de jubilación parcial. O la jubilación flexible, que permite a los jubilados que ya han accedido a la jubilación reincorporarse a la vida laboral como trabajadores por cuenta ajena siempre que la jornada que realicen sea de entre un 50 y un 75 % de lo que sería la jornada habitual para el puesto de trabajo que desempeñan. Los trabajadores que se acojan a esta medida seguirán cotizando hasta que decidan retirarse definitivamente, momento en el que volverán a percibir su pensión íntegra, que se recalculará teniendo en cuenta las cotizaciones realizadas durante este periodo de jubilación flexible.

2- Ahorra para poder seguir disfrutando tras la jubilación

No te gastes todo tu dinero durante tu vida activa, ahorra desde el principio e incluso piensa en un plan de jubilación para que, llegado el momento de dejar de trabajar y tener que cobrar menos dinero, tu vida no sea vea muy afectada y puedas seguir viajando, saliendo o haciendo aquello que te hace disfrutar de la vida.

3- Ejercicio, ejercicio, ejercicio

Una de las formas más importantes de prepararse para una vida más larga es mantener la salud y la movilidad funcional mediante ejercicio regular.

Muchos cambios de salud resultantes que alguna vez se pensaron que eran signos inevitables del envejecimiento pueden, de hecho, atribuirse casi por completo al desuso. Una rutina de ejercicio de intensidad moderada puede mitigar afecciones médicas comunes como la hipertensión y el colesterol alto, al tiempo que disminuye la probabilidad de osteoporosis y mejora la capacidad neurocognitiva. El ejercicio de fuerza ayudará además a mantener la masa muscular y evitar las caídas y fracturas.

El ejercicio es clave no solo para mejorar la salud, sino también para mantener nuestra movilidad y poder seguir con nuestra vida.

4- Aférrate a los amigos

Para muchos, la mediana edad está repleta de crianza de los hijos y los años de trabajo más productivos. En consecuencia, las amistades cercanas a menudo no son una prioridad. Se trata de una medida arriesgada ya que nuestras relaciones sociales son fuertes predictores de nuestra salud e incluso de nuestra longevidad.

La soledad representa un importante riesgo para la salud pública y muchos estudios ahora atribuyen años de esperanza de vida a la calidad de las relaciones sociales. Pero mantener una escena social no significa que tengas que ser el alma de todas las fiestas. En general, las personas con entre tres y cinco amigos cercanos reportan los niveles más altos de satisfacción con la vida, así que no dejes de lado a tus amigos y sigue manteniendo el contacto con ellos, pueden salvarte del aburrimiento y la soledad cuando tus hijos se vayan de casa.

5- Imagina una vida más larga y feliz

Debes visualizarte viviendo entre 90 y 100 años y hacer planes para aprovechar todo esos años de más que vamos a vivir. Empieza un nuevo deporte a los 40, vuelve a la escuela a los 50, comienza una nueva carrera a los 60.

6- Mantén una mentalidad positiva

Cultiva una actitud positiva hacia la vida y la vejez y evita creerte los estereotipos negativos ligados a la tercera edad o no tendrás ganas de llegar a ella y disfrutarla como se puede.

7- Sigue aprendiendo

La educación continua puede mantener tu mente activa y mejorar tu calidad de vida. Aprende cosas nuevas, apúntate a un curso, sal de tu zona de confort y plantea nuevos retos a tu mente no solo para mantenerla activa y evitar la demencia senil, sino también para tener un propósito en tu vida y tener alegría y ganas de levantarte cada mañana.

Con estos consejos, no solo podrás vivir más tiempo, sino que podrás aprovechar cada uno de los años que la vida te brinde.

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Ideas clave

  • El sueño de vivir más tiempo no tiene sentido si los últimos años de nuestra vida solo nos dedicamos a estar encerrados en casa viendo pasar los días. Poder llegar a ser centenarios y alargar nuestra vida solo tiene razón de ser si llegamos a esta edad en un buen estado físico y mental, con sueños y propósitos, con actividades estimulantes y divertidas, disfrutando de cada día.
  • Para vivir una vida más larga y activa puedes jubilarte más tarde o continuar activo de alguna manera tras la jubilación; ahorrar mientras estás activo para seguir disfrutando de la vida; hacer mucho ejercicio; mantener tus relaciones sociales; imaginarte viviendo mucho y con salud; tener una mentalidad positiva; seguir aprendiendo. 

Enfermedades relacionadas

Fuente:

  • Envejecimiento: causa, mecanismos y regulación, A. Ruiz Torresa. Revista Española de Geriatría y Gerontología. Vol. 36. Núm. S5. páginas 13-19 (Diciembre 2001).

Redacción: Irene García

Supervisión editorial: Carlos Gutiérrez

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