¿Por qué las nuevas generaciones envejecen biológicamente antes?
Durante décadas asumimos que cada generación viviría más y mejor que la anterior. Sin embargo, un creciente número de investigaciones está revelando una realidad más compleja: muchas personas nacidas en las últimas décadas parecen presentar signos de envejecimiento biológico acelerado, incluso cuando todavía son jóvenes. Asimismo, enfermedades crónicas graves, como el cáncer, están apareciendo a edades más tempranas… ¿Qué explicación científica hay a este hecho?
Índice
- Edad cronológica vs. edad biológica
- ¿Por qué las nuevas generaciones están biológicamente más envejecidas?
- ¿Por qué se está acelerando el envejecimiento?
- ¿Podemos hacer algo para evitarlo?
Edad cronológica vs. edad biológica
Nuestra edad cronológica es simplemente el tiempo transcurrido desde el nacimiento. Es decir, los años que tenemos según la fecha en la que nacimos.
La edad biológica, en cambio, refleja el estado real del organismo. Se calcula mediante biomarcadores como:
• Inflamación.
• Glucosa.
• Función renal.
• Perfil lipídico.
• Marcadores inmunológicos.
• Cambios epigenéticos (metilación del ADN).
Dos personas con 40 años pueden tener edades biológicas muy diferentes dependiendo de su estilo de vida, genética y exposición ambiental.
No significa que una persona de 30 años tenga el aspecto de alguien de 50, sino que sus células, órganos y sistemas fisiológicos muestran características propias de una edad mayor. Este fenómeno podría ayudar a explicar el aumento de enfermedades que antes eran propias de edades avanzadas, como determinados cánceres, diabetes tipo 2, enfermedad hepática metabólica o problemas cardiovasculares, y que ahora se ven cada vez más en jóvenes.
¿Por qué las nuevas generaciones están biológicamente más envejecidas?
Uno de los trabajos más comentados recientemente fue publicado en Nature Medicine por investigadores de la Universidad de Washington. Los científicos analizaron datos de más de 154.000 participantes del UK Biobank, comparando distintas generaciones mediante el índice PhenoAge, un reloj epigenético que mide la edad biológica.
Los resultados fueron sorprendentes:
• Las personas nacidas entre 1965 y 1974 mostraban una edad biológica significativamente superior a la de quienes habían nacido entre 1950 y 1954 cuando tenían la misma edad cronológica.
• La diferencia aumentaba todavía más en generaciones posteriores.
• Cuanto mayor era la aceleración del envejecimiento biológico, mayor era el riesgo de desarrollar cáncer antes de los 50 años.
En concreto, quienes nacieron entre 1965 y 1974 tenían un 23 % más de "brecha de edad biológica" (PhenoAge age gap) respecto al grupo de referencia (1950-1954). Es decir, su organismo parecía haber acumulado más desgaste del esperado para la misma edad cronológica.
No significa que fueran un 23 % "más viejos", sino que el marcador de envejecimiento estaba desplazado hacia valores propios de personas biológicamente más envejecidas.
Es importante destacar que el estudio no demuestra que las generaciones actuales estén "condenadas" a envejecer antes, sino que observa una asociación muy consistente entre generación, envejecimiento biológico y riesgo de enfermedad.
Además, siguieron durante años a más de 148.000 participantes para comprobar quién desarrollaba cáncer antes de los 55 años.
Encontraron que:
• por cada aumento de una desviación estándar en el PhenoAge, el riesgo de desarrollar un cáncer sólido precoz aumentaba un 8 %;
• las personas situadas en el tercio con mayor envejecimiento biológico tenían un 15 % más de riesgo de cáncer precoz que las del tercio con menor envejecimiento.
Este estudio es interesante porque no se limitó a comprobar que el cáncer en menores de 55 años está aumentando, algo que ya se conocía, sino que intentó responder a una pregunta más profunda: ¿las generaciones más jóvenes están envejeciendo biológicamente más deprisa y podría ser ese envejecimiento una de las causas del aumento del cáncer precoz?
No obstante, no todos los cánceres aumentaban por igual. Las asociaciones más fuertes aparecieron en:
• cáncer de pulmón, con un aumento del riesgo del 57 % por cada incremento de una desviación estándar en la edad biológica (HR 1,57);
• cánceres gastrointestinales, incluido el colorrectal;
• cáncer de útero.
Una de las partes más novedosas del estudio fue el análisis mediante proteómica. Los investigadores utilizaron miles de proteínas presentes en sangre para estimar la "edad" de distintos órganos y sistemas. Descubrieron asociaciones muy llamativas:
• un sistema inmunitario biológicamente más envejecido se relacionó con un mayor riesgo de cáncer de pulmón;
• un tejido adiposo (grasa) biológicamente más envejecido se asoció con mayor riesgo de cáncer colorrectal precoz.
Esto indica que no existe una única edad biológica, sino que cada órgano puede envejecer a un ritmo diferente.
¿Por qué se está acelerando el envejecimiento?
No existe una única causa. Probablemente sea la suma de numerosos factores que interactúan durante años.
1. Alimentación ultraprocesada
La alimentación moderna contiene una mayor cantidad de:
• azúcares añadidos;
• harinas refinadas;
• grasas de baja calidad;
• aditivos;
• exceso de sodio.
Estos alimentos favorecen:
• inflamación crónica;
• resistencia a la insulina;
• alteraciones del microbioma.
Todos ellos son mecanismos clásicos del envejecimiento biológico.
2. Más obesidad desde edades tempranas
Nunca antes tantas personas habían desarrollado exceso de peso durante la infancia y la adolescencia.
La obesidad produce un estado inflamatorio permanente que acelera numerosos procesos relacionados con el envejecimiento:
• daño vascular;
• alteraciones metabólicas;
• disfunción inmunitaria.
3. Sedentarismo
Las generaciones actuales pasan muchas más horas:
• sentadas;
• frente al ordenador;
• utilizando teléfonos móviles.
La reducción del ejercicio disminuye:
• la función mitocondrial;
• la masa muscular;
• la sensibilidad a la insulina.
El músculo es uno de los principales órganos protectores frente al envejecimiento.
4. Peor calidad del sueño
Dormimos menos y peor que hace varias décadas.
La exposición nocturna a pantallas, los horarios irregulares y el estrés reducen la calidad del sueño profundo.
Dormir mal aumenta:
• inflamación;
• cortisol;
• resistencia a la insulina;
• deterioro cognitivo.
5. Estrés crónico
El estrés psicológico mantenido altera:
• el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal;
• el sistema inmunitario;
• la regulación hormonal.
Además, favorece conductas poco saludables como comer peor, hacer menos ejercicio o dormir menos.
6. Exposición ambiental
Las nuevas generaciones han estado expuestas desde edades muy tempranas a:
• contaminación atmosférica;
• microplásticos;
• disruptores endocrinos;
• pesticidas;
• sustancias químicas industriales.
Aunque todavía se investiga su impacto exacto, numerosos estudios relacionan estas exposiciones con alteraciones metabólicas y envejecimiento celular.
7. Inflamación de bajo grado
Muchos investigadores consideran que la inflamación crónica de bajo grado ("inflammaging") es uno de los grandes motores del envejecimiento.
La combinación de:
• mala alimentación;
• obesidad;
• estrés;
• sedentarismo;
• contaminación; mantiene activado el sistema inmunitario durante años.
Esta inflamación favorece:
• daño del ADN;
• deterioro mitocondrial;
8. La epigenética también importa
La genética apenas ha cambiado en una o dos generaciones. Lo que sí ha cambiado radicalmente es el ambiente.
Aquí entra en juego la epigenética, es decir, las modificaciones que regulan qué genes se activan o desactivan sin cambiar la secuencia del ADN.
Los relojes epigenéticos muestran que factores como:
• tabaquismo;
• obesidad;
• falta de ejercicio;
• bajo nivel socioeconómico;
• estrés crónico; pueden acelerar la edad biológica incluso en adultos jóvenes.
Por ejemplo, otro estudio comprobó que las personas con obesidad severa (IMC ≥40) tenían aproximadamente1,6 años más de edad biológica según GrimAge. Las personas que no realizaban ninguna sesión semanal de ejercicio moderado o intenso tenían alrededor de 1,3 años más de edad biológica que aquellas que hacían ejercicio cinco o más veces por semana. El tabaco fue, con diferencia, el factor más perjudicial. Los fumadores actuales presentaban una edad biológica 7,16 años mayor según el reloj GrimAge que quienes nunca habían fumado.
¿Podemos hacer algo para evitarlo?
La buena noticia es que la edad biológica es mucho más flexible que la cronológica. Adoptar hábitos saludables desde edades tempranas sigue siendo la estrategia con mayor respaldo científico para preservar la salud celular y reducir el riesgo de enfermedades asociadas al envejecimiento.
Numerosos estudios muestran que determinadas intervenciones pueden ralentizar su progresión:
• ejercicio físico regular, especialmente fuerza y actividad aeróbica;
• dieta mediterránea rica en frutas, verduras, legumbres y aceite de oliva;
• mantener un peso saludable;
• dormir entre 7 y 9 horas;
• evitar tabaco;
• limitar alcohol;
• controlar el estrés;
• mantener relaciones sociales de calidad.
Aunque ninguna intervención "rejuvenece" mágicamente el organismo, sí puede mejorar muchos de los biomarcadores utilizados para calcular la edad biológica.
Ideas clave
- Cada vez más estudios sugieren que las nuevas generaciones podrían estar envejeciendo biológicamente más rápido que las anteriores.
- A diferencia de la edad cronológica (los años cumplidos), la edad biológica refleja el estado real del organismo y se calcula mediante biomarcadores como la inflamación, la glucosa, el perfil lipídico o los cambios epigenéticos.
- Una investigación con más de 154.000 participantes del UK Biobank observó que las personas nacidas entre 1965 y 1974 presentaban una edad biológica mayor que generaciones anteriores a la misma edad.
- Además, un envejecimiento biológico acelerado se asoció con un mayor riesgo de desarrollar cáncer antes de los 50-55 años, especialmente cáncer de pulmón, colorrectal y de útero.
- Los investigadores también comprobaron que cada órgano puede envejecer a un ritmo diferente. Por ejemplo, un sistema inmunitario más envejecido se relacionó con mayor riesgo de cáncer de pulmón y un tejido adiposo más envejecido con cáncer colorrectal precoz.
- Entre las principales causas que podrían explicar esta aceleración del envejecimiento destacan: Alimentación rica en ultraprocesados. Obesidad desde edades tempranas. Sedentarismo. Dormir poco o mal. Estrés crónico. Exposición a contaminación, microplásticos y otros contaminantes ambientales. Inflamación crónica de bajo grado ("inflammaging"). Cambios epigenéticos provocados por el estilo de vida.
- La buena noticia es que la edad biológica puede modificarse. La evidencia científica muestra que hacer ejercicio (especialmente fuerza y actividad aeróbica), seguir una dieta mediterránea, mantener un peso saludable, dormir entre 7 y 9 horas, no fumar, limitar el alcohol, controlar el estrés y cuidar las relaciones sociales contribuyen a ralentizar el envejecimiento biológico y reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con la edad.
Enfermedades relacionadas
Fuente:
- Tian, R., Zong, X., Ren, D. et al. Biological aging and generational shifts in early-onset cancer risk. Nat Med (2026). https://doi.org/10.1038/s41591-026-04448-w
- Harris KM, Levitt B, Gaydosh L, et al. Sociodemographic and Lifestyle Factors and Epigenetic Aging in US Young Adults: NIMHD Social Epigenomics Program. JAMA Netw Open. 2024;7(7):e2427889. doi:10.1001/jamanetworkopen.2024.27889
- Raffington, L. Utilizing epigenetics to study the shared nature of development and biological aging across the lifespan. npj Sci. Learn. 9, 24 (2024). https://doi.org/10.1038/s41539-024-00239-5
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