Pitaya o fruta del dragón: propiedades y beneficios para la salud

Pitaya o fruta del dragón: propiedades y beneficios para la salud

Exótica, colorida y cada vez más fácil de encontrar en supermercados, la pitaya, también conocida como fruta del dragón, se ha convertido en una de las frutas tropicales que más interés despiertan desde el punto de vista nutricional. Su llamativa piel y su pulpa, que puede ser blanca, roja o amarilla, esconden una combinación interesante de fibra, vitaminas, minerales y compuestos bioactivos, entre los que destacan las betalainas y diferentes polifenoles.

Índice

¿Qué es la pitaya?

La pitaya es el fruto de diferentes especies de cactus pertenecientes principalmente a los géneros Selenicereus y, en la clasificación tradicional, Hylocereus. Entre las variedades más conocidas se encuentran Hylocereus undatus, de piel rosada y pulpa blanca; Hylocereus polyrhizus, de piel y pulpa rojizas, y Selenicereus megalanthus, caracterizada por su piel amarilla y pulpa blanca.

Su aspecto exterior, con una piel cubierta de pequeñas prolongaciones que recuerdan a escamas, explica su denominación popular de "fruta del dragón".

Aunque actualmente se cultiva en numerosos países de Asia, América y otras regiones tropicales y subtropicales, su origen se sitúa en México, Centroamérica y algunas zonas de Sudamérica. Se trata de un cultivo que se ha extendido considerablemente debido a su adaptación a condiciones cálidas y relativamente secas.

Una fruta con pocas calorías y muchos compuestos interesantes

La composición nutricional de la pitaya puede variar considerablemente según la especie, la variedad, las condiciones de cultivo y el grado de maduración. Como referencia, por cada 100 gramos de pulpa fresca contiene aproximadamente 80 gramos de agua, entre 8,5 y 13 gramos de hidratos de carbono y alrededor de 6 gramos de azúcares, además de fibra, pequeñas cantidades de proteínas y diferentes micronutrientes.

También aporta vitamina C, potasio, magnesio, calcio y hierro, aunque las cantidades dependen de la variedad.

Sin embargo, uno de sus mayores atractivos desde el punto de vista de la salud no está únicamente en sus vitaminas y minerales, sino en sus compuestos fitoquímicos.

Entre ellos destacan:

• Betalaínas, especialmente betacianinas y betaxantinas.

• Flavonoides, como kaempferol y rutina.

• Ácidos fenólicos, entre ellos ácido clorogénico, cafeico y protocatecuico.

• Fibra dietética y oligosacáridos.

• Ácidos grasos presentes principalmente en las semillas.

Una revisión integrativa publicada en Food Chemistry Advances analizó 57 estudios sobre los compuestos fenólicos de diferentes pitayas y encontró una presencia destacada de flavonoides y betalaínas, especialmente en H. undatus y H. polyrhizus.

¿Pitaya blanca, roja o amarilla?

No todas las pitayas son iguales.

La pitaya roja, especialmente H. polyrhizus, destaca por su contenido en betalaínas, responsables de buena parte de su coloración rojiza o púrpura.

La pitaya blanca, como H. undatus, también contiene polifenoles y otros compuestos bioactivos, aunque el perfil y las cantidades pueden variar.

La pitaya amarilla, asociada a Selenicereus megalanthus, presenta características nutricionales diferentes.

Por tanto, cuando hablamos de los beneficios de la "pitaya" hay que recordar que se trata de un grupo de especies y variedades y que la composición fitoquímica puede cambiar notablemente entre ellas.

Beneficios de la pitaya para la salud

1. Una importante fuente de antioxidantes

El intenso color rojo o púrpura de algunas variedades de pitaya se debe en buena medida a las betalaínas, pigmentos vegetales con actividad antioxidante.

Los antioxidantes ayudan a neutralizar especies reactivas y forman parte de los mecanismos mediante los que el organismo mantiene el equilibrio frente al estrés oxidativo. La pitaya también contiene flavonoides y otros compuestos fenólicos que contribuyen a esta capacidad antioxidante.

Una revisión científica de 2024 destaca precisamente la presencia de betalaínas, flavonoides, ácidos hidroxicinámicos y vitamina C como algunos de los componentes bioactivos más relevantes de la fruta.

Esto no significa que comer pitaya "elimine los radicales libres" ni que por sí sola prevenga enfermedades. Los resultados antioxidantes obtenidos en laboratorio no siempre se traducen directamente en efectos clínicos. Sin embargo, sí explican parte del interés científico que está generando esta fruta.

2. Puede contribuir a una buena salud intestinal

Uno de los aspectos más interesantes de la pitaya es su contenido en fibra y oligosacáridos, componentes que pueden servir de sustrato para determinadas bacterias intestinales.

En los últimos años ha aumentado el interés por el potencial prebiótico de la fruta del dragón. En un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo participaron 107 adultos sanos que recibieron durante cuatro semanas diferentes dosis de oligosacáridos procedentes de pitaya.

Los investigadores observaron que 4 gramos diarios aumentaron los niveles de IgA, mientras que la dosis de 8 gramos favoreció especialmente el crecimiento de bacterias del género Bifidobacterium.

Estos resultados son interesantes porque relacionan algunos componentes de la pitaya con la microbiota intestinal y la función inmunitaria.

3. Interés para la salud cardiovascular

Las betalaínas y otros polifenoles también han despertado interés por sus posibles efectos sobre la función vascular.

Uno de los estudios clínicos más interesantes fue publicado en The American Journal of Clinical Nutrition en 2022. En este ensayo cruzado, doble ciego y controlado con placebo participaron 19 adultos jóvenes y sanos, que consumieron durante 14 días un polvo de fruta del dragón rico en betalaínas o un placebo.

Los investigadores observaron mejoras en determinados parámetros relacionados con la función vascular, lo que aporta evidencia inicial de un posible efecto cardiovascular de los compuestos presentes en la pitaya.

No obstante, se trató de un estudio pequeño y de corta duración. Por eso, sus resultados deben considerarse prometedores, pero preliminares; hace falta completarlos con estudios más amplios.

4. ¿Ayuda a controlar el azúcar en sangre?

Esta es otra de las áreas que más interés ha generado. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en PLOS ONE analizó cuatro ensayos clínicos aleatorizados que incluían 36 personas con prediabetes y 109 con diabetes tipo 2. En las personas con prediabetes se observó una reducción significativa de la glucemia en ayunas, mientras que en los participantes con diabetes tipo 2 no se encontraron efectos estadísticamente significativos sobre la glucemia en ayunas ni sobre la glucemia posprandial. Los propios autores señalaron la necesidad de realizar estudios de mayor tamaño y calidad.

Más recientemente, un ensayo realizado durante cuatro semanas con una bebida elaborada a partir de pitaya roja congelada incluyó 18 participantes, algunos sanos y otros con riesgo de diabetes tipo 2. En el grupo de riesgo se observaron reducciones de la presión arterial y del área bajo la curva de respuesta insulínica, además de diferencias en la proteína C reactiva.

5. Fibra, saciedad y control del peso

La fibra de la pitaya puede contribuir a aumentar la sensación de saciedad y favorecer un adecuado funcionamiento intestinal.

Además, se trata de una fruta con un elevado contenido de agua y una densidad energética relativamente baja. Sustituir alimentos ultraprocesados o postres muy calóricos por fruta entera puede facilitar una alimentación con mayor densidad nutricional.

Algunos estudios experimentales también han observado efectos sobre el metabolismo de los lípidos y la acumulación de grasa, pero gran parte de esta evidencia procede de modelos animales o estudios celulares. Por ello, todavía no puede afirmarse que la pitaya tenga un efecto directo sobre la pérdida de peso en seres humanos.

¿Cómo tomar la pitaya?

La mejor forma de consumirla es entera y fresca, aprovechando tanto su pulpa como sus pequeñas semillas.

Puede tomarse sola, añadirse a yogures naturales, ensaladas de fruta, porridge o batidos. Como ocurre con otras frutas, es preferible consumirla entera frente a convertirla habitualmente en zumo, porque así se conserva mejor la estructura de la fruta y su fibra.

La piel, aunque contiene una elevada concentración de algunos compuestos bioactivos, no suele consumirse directamente por su textura y sabor. Algunos estudios investigan extractos de la piel como fuente de antioxidantes y pigmentos, pero esto no equivale a recomendar su consumo doméstico.

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Ideas clave

  • La pitaya o fruta del dragón es una fruta tropical procedente de México, Centroamérica y algunas zonas de Sudamérica que actualmente se cultiva en numerosas regiones del mundo.
  • Existen diferentes variedades, con pulpa blanca, roja o amarilla, y su composición nutricional puede variar según la especie y el grado de maduración.
  • Destaca por su alto contenido en agua, fibra, vitamina C, minerales y compuestos bioactivos, especialmente betalaínas, flavonoides y otros polifenoles.
  • La investigación científica ha estudiado varios posibles beneficios de la pitaya. Su fibra y oligosacáridos podrían favorecer una microbiota intestinal saludable y determinados estudios en humanos han observado cambios beneficiosos en bacterias como Bifidobacterium.
  • También existen investigaciones que apuntan a un posible efecto positivo sobre la función vascular, aunque los estudios disponibles son todavía pequeños y de corta duración.
  • En relación con el control de la glucosa, un metaanálisis encontró una reducción de la glucemia en ayunas en personas con prediabetes, pero no se observaron efectos significativos en personas con diabetes tipo 2.
  • Otros estudios recientes han encontrado cambios favorables en algunos parámetros metabólicos y cardiovasculares, aunque el número de participantes ha sido reducido.
  • Su contenido en fibra, agua y baja densidad energética también puede contribuir a la saciedad y a una alimentación saludable.
  • La forma más recomendable de consumirla es entera y fresca, aprovechando su fibra y sus semillas, ya sea sola o incorporada a yogures, ensaladas, porridge o batidos.

Enfermedades relacionadas

Fuente:

  • Bishoyi A. K. et al. Nutritional composition, phytochemical profile, and health benefits of Hylocereus undatus (pitaya): A comprehensive review. eFood, 2024.
 
  • Cheok A. et al. Betalain-rich dragon fruit (pitaya) consumption improves vascular function in men and women. American Journal of Clinical Nutrition, 2022.
 
  • Poolsup N. et al. Effect of dragon fruit on glycemic control in prediabetes and type 2 diabetes: A systematic review and meta-analysis. PLOS ONE, 2017.
 
  • Pansai N. et al. Effects of dragon fruit oligosaccharides on immunity, gut microbiome, and their metabolites in healthy adults. Food Research International, 2023.
 
  • Pitaya Nutrition, Biology, and Biotechnology: A Review. International Journal of Molecular Sciences, 2023.
 
  • Paucar-Menacho L. et al. Pitahaya (Hylocereus spp.): Cultivo, características fisicoquímicas, composición nutricional y compuestos bioactivos. Scientia Agropecuaria, 2020

Redacción: Irene García

Supervisión editorial: Carlos Gutiérrez

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